Hay encuentros que pueden cambiar el rumbo de una vida. Para Isaac y su mamá, Paulina Castellano Nava, uno de ellos ocurrió durante sus visitas al Hospital Miguel Hidalgo.
Ahí, el contacto con otras mamás de niñas y niños con discapacidad le permitió conocer una alternativa que hasta entonces desconocía: las terapias físicas que ofrece el DIF Estatal.
Paulina decidió acercarse y buscar una oportunidad para su hijo. Seis meses después, esa decisión comenzó a dar resultados.
Isaac tiene cuatro años y vive con síndrome de Down, además de una lesión cerebral y epilepsia que afectaron su movilidad luego de una neumonía que sufrió cuando tenía cinco meses.
Durante mucho tiempo, la rigidez de su cuerpo le impedía realizar algunos movimientos. Hoy, después de recibir atención en la Unidad de Terapia Pediátrica y el Tanque Terapéutico del DIF Estatal, ha comenzado a flexionar sus piernas y a abrir y cerrar sus manos.
“Son avances que para nosotros significan muchísimo”, cuenta Paulina, quien celebra cada nuevo movimiento de su hijo como una gran victoria.
El camino hasta ahí comenzó gracias a una red de mamás que Paulina conoció a través del Hospital Miguel Hidalgo. En un grupo de WhatsApp donde comparten información y experiencias, otras mujeres le hablaron de los servicios de rehabilitación que brinda la Dirección de Servicios Médicos del Sistema DIF Estatal.
Paulina buscó información y llevó a Isaac. Desde entonces, las terapias se han convertido en una parte importante de su vida y en una nueva fuente de optimismo para toda su familia.
Cada avance, por pequeño que pueda parecer para alguien más, representa mucho para ellos: mayor movilidad, nuevas posibilidades y un paso más hacia una mejor calidad de vida.
Paulina reconoce que este proceso también les ha enseñado a mirar los logros de otra manera. Junto con su esposo y el resto de su familia, acompaña a Isaac en cada terapia y celebra cada movimiento que antes parecía difícil alcanzar.
También destaca el acompañamiento que han encontrado en las terapeutas, entre ellas Cristina, quien ha seguido de cerca la rehabilitación de Isaac.
